Una ley de derecho a la victoria

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Carta abierta al Gobierno progresista de turno:

Por una ley de derecho a la victoria

Atendiendo al conjunto cada vez mayor de ciudadanos/as en riesgo de no ganar nunca nada en ninguna competición; con grato placer me dirijo al gobierno de turno para solicitar que sus fuerzas progresistas que fundamentan sus principios en la defensa de la mayoría sobre los mejores, tengan a bien de promulgar cuanto antes una “Ley de derecho a la victoria” que permita a los/las más desfavorecidos/as competir con los/las más habilidosos/as en condiciones «mas justas» (adaptadas, que se diría).
Se trata de acabar con el monopolio de los/las que destacan por sus aptitudes naturales o adquiridas bajo el esfuerzo y la disciplina en favor de los que tienen, simplemente, derecho a ganar. Continuar leyendo

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La destrucción o el amor

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Vicente Aleixandre plasmó en una frase un dilema que ya ha muerto: “La destrucción o el amor”. Esa disyuntiva ya no es posible sencillamente porque los dilemas han sido abolidos. Nada de lo que gobierna el mundo hoy ha surgido como consecuencia de haber superado un dilema ético, moral o existencial, sino más bien como consecuencia de la supresión de cualquiera de esos valores como principal base para defender un propósito. Ya nada nos abarca sino el hastío, y la soledad (pero esto último pasa desapercibido) Y la amenaza constante, y el rechazo a cualquier preferencia por discreta y pulcra que sea que se atreva existir incluso solo en la mente de alguien.  Continuar leyendo

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Hombres: hubo un tiempo que ellas nos preferían

Hombres: hubo un tiempo que ellas nos preferían
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Hombres: hubo un tiempo que ellas nos preferían

Aunque hoy esté prohibido incluso pensarlo, hubo un tiempo en que muchas mujeres decían que preferían  estar entre hombres, que se llevaba mejor con  ellos, que trabajaban mejor con ellos, que se sentían más valorada por ellos y que los hombres en general eran colaborativos con ellas. Hoy ese discurso ha desaparecido por completo junto con otro muy extendido que reconocía que las mujeres entre ellas eran más competitivas y poco generosas.
Estaba bastante extendido, y tolerado, que las mujeres pudieran catalogar a sus «enemigas» de putas, Continuar leyendo

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La bailarina vieja

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La bailarina vieja. (confesiones de invierno)

CUENTO.

La bailarina de la caja de música se ha hecho vieja. Cuando abro la caja me la encuentro sentada con los brazos apoyados en sus muslos mirando hacia abajo; cansada; triste. Tiene el pelo blanco. Su rostro no se ve. Una imagen llena de hartazgo impregna de soledad el espejo que hay tras ella. Si le doy cuerda, entonces, puedes oírla sollozar. Continuar leyendo

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Jóvenes; por qué se encubren

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Jóvenes; por qué se encubren

Si observamos a los hombres jóvenes (pero a los jóvenes de verdad, no a los tipos ridículos de más de cuarenta que creen que son jóvenes porque se han hecho un tatuaje) veremos que tienen muy pocos conflictos entre ellos. Su convivencia está llena de superficiales regocijos. Son capaces de alquilar un estudio entre ocho para irse de vacaciones, comer del mismo plato ¡y con los mismos cubiertos!

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